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La Ópera de El Cairo

En 1869, con motivo de la inauguración del Canal de Suez, el gobernante egipcio Jedive Ismail, o Ismail el Magnífico, encargó a arquitectos italianos que hicieran realidad la Royal Khedivial Opera House de Egipto. Este tributo intemporal a las artes y al teatro acogió algunas de las óperas más famosas del mundo por primera vez en el continente africano. El telón de esta beldad arquitectónica cayó definitivamente en 1971 cuando un terrible incendio asoló el edificio. Los artistas no tuvieron mucho tiempo para lamentar la pérdida gracias al príncipe Tomohito de Japón, el cual generosamente financió la magistral reforma de la Ópera de El Cairo, que abrió sus puertas al público en 1988. Desde entonces, sinfonías y actuaciones de talentos locales y extranjeros resuenan entre sus paredes y alimentan los espíritus de su público.

El sorprendente diseño de la Ópera de El Cairo y sus maravillosos jardines constituyen una oda a la maestría arquitectónica. La gran área que ocupa este monumento a la inspiración alberga siete salas de teatro, de las cuales, ya solamente la Sala Principal cuenta con asientos para 1.200 personas, distribuidos en cuatro niveles distintos. La sala cuenta además con la tecnología escénica más avanzada de África. Talleres, un anfiteatro romano, el Instituto de Música Árabe y el Museo de Arte Moderno Egipcio, con su extensa colección, son componentes integrales de la Ópera de El Cairo.

Situada junto al Nilo, en el distrito de Zamalek, la Ópera de El Cairo resuena en el corazón de la ciudad a diario. Una página de Facebook muy activa y una página web totalmente integrada le ofrecen toda la información que desee acerca de los próximos eventos. Pasillos de mármol y puestas de sol de película completan la experiencia. No deje de visitar este lugar y compruebe en primera persona cómo Egipto ha logrado situarse en la vanguardia de las artes escénicas a escala internacional, todo ello, a pocos minutos del Museo Egipcio, de las pirámides y de la céntrica plaza Tahrir.