This website is best viewed in minimum 1210px X 520px

La mezquita del Sultán Hassan

Una antesala sinuosa y tenuemente iluminada, alojada tras una entrada encastrada, da paso a un tranquilo jardín decorado con fantásticos arcos y muros que se elevan hacia el cielo. Un intangible bienestar invade el corazón mientras las prisas de la vida moderna se van diluyendo en este sereno lugar. Cuatro enormes salas de techos abovedados con elegantes alfombras hechas a mano rodean el amplio espacio, cada una de ellas dedicada a la enseñanza de una de las cuatro principales escuelas de pensamiento del Islam. Situado en el corazón mismo de la ciudad, este extraordinario lugar no es otro que la mezquita y madrasa (escuela) del Sultán Hassan.

Construido hace 700 años, este megalítico proyecto de 150 metros de longitud y 36 de altura fue creación del Sultán Hassan, hijo de gran sultán mameluco Al Nasser Muhammad ibn Qalawun. La mezquita, considerada una de las más grandes del mundo, se concibió para alojar aproximadamente a 400 estudiantes y servir como centro espiritual de la región. Durante su construcción no se escatimó en gastos para obtener la máxima calidad, y fue necesaria más de una década de trabajos de artesanía y filigrana para completarla.

Entregue sus zapatos al encargado de la entrada y embárquese en este viaje en el tiempo hacia la época medieval. Con dos mezquitas antiguas a los lados y la Ciudadela planeando en lo alto al final del paso, este hermoso emplazamiento tiene mucho que visitar y que enseñarnos. Deambule por las estancias mecido por los susurros y cantos de las oraciones, deléitese observando a los devotos en plena meditación, y déjese acompañar por el eco de las elevadas cúpulas que techan el edificio. Columnas incrustadas en mármol, arquitectura bañada en oro, formaciones de estalactitas talladas con meticulosa precisión y flanqueadas por lámparas y candelabros; todo ello diseñado para despertar un estado de mística fascinación. Si quiere empaparse realmente de la espectacular historia de las mezquita, no deje de contratar un guía para la visita. Si se encuentra en el epicentro de El Cairo, tiene a su alcance un gran número de lugares dignos de visitar, desde el famoso zoco de Jan el-Jalili hasta el Museo Egipcio. No lo dude, levántese temprano y salga a la calle: le aguardan muchos descubrimientos.