Un paraíso terrenal bajo el agua

Añadido el abr. 03, 2018

Sharm El Sheikh es la ciudad donde podrá encontrar el paraíso del buceo. En sus diversos emplazamientos, los buceadores encontrarán todo lo que puedan desear, con una gran variedad de paisajes, vida submarina y variaciones subacuáticas del terreno. Puede elegir entre una larga lista de lugares, que incluye Ras Ghamila, Ras Nasrani, Ras Bob, El Caballero Blanco, Los Jardines, La Torre, Sodfa, Las Ánforas, El Paraíso, Ras Umm Sid, El Templo, Tirán, Ras Mohamed, el estrecho de Gubal y la Bahía de los Tiburones.

Si busca una localización perfecta que lo incluya todo, Sharm El Sheikh pone a su disposición todo lo que necesita para disfrutar de unas maravillosas vacaciones, en familia o en solitario. En la impresionante Bahía de los Tiburones, en Sharm el Sheikh, Egipto, y a tan solo unos kilómetros del aeropuerto, podrá chapotear en las resplandecientes y cálidas aguas del mar Rojo, tomar el sol sobre sus playas de arena prístina y disfrutar del resto de ventajas que le ofrece este lugar. Gracias a su variedad de excelentes instalaciones, la Bahía de los Tiburones también constituye un entorno excepcional para celebrar una ocasión especial, como su boda, o, por qué no, su próxima conferencia de negocios. Se trata de un lugar donde los invitados pueden relajarse con todas las comodidades después de finalizar el trabajo.

Asimismo, las opciones gastronómicas incluyen numerosos restaurantes y cafeterías. Los huéspedes podrán relajarse y toma una bebida en uno de sus muchos salones.

Además, al contrario de lo que inspira su nombre, esta bahía no la frecuentan tiburones. Se trata de un enclave de buceo con entrada desde la orilla que resulta adecuada para muchos niveles de formación de buceo, y es perfecta para inmersiones nocturnas. Pulpos, bailarinas españolas, peces piedra y sepias multicolor visitan a menudo esta bahía. Además, se han registrado avistamientos únicos de polillas de mar y peces pipa fantasma arlequín.

También puede salir a la superficie y relajarse sobre la arena. Túmbese y disfrute de su sesión de bronceado con las relajantes comodidades que le ofrece la playa. O, si lo prefiere, puede refrescarse en una de las muchas piscinas que pueblan la bahía y disfrutar de actividades propias del verano, como el snorkel y el buceo.