Agiba, una maravilla en el Mediterráneo

Añadido el jul. 12, 2018

Marsa Matruh recibió el nombre de "Amunia" en honor al antiguo dios egipcio Amón, ya que albergaba un templo dedicado a él. Este templo recibió, con frecuencia, la visita del propio Alejandro el Grande, quien erigió la ciudad en esta época. 

A unos 24 km al oeste de Marsa Matruh se encuentra una joya: Agiba. Se trata de una cala pequeña y espectacular, cuyo acceso está limitado a un sendero ubicado en la cima de un acantilado. Sus aguas son de un impresionante color turquesa claro, y se encuentra abarrotada en verano y casi vacía el resto del año.

La popular playa de Marsa Matruh, Agiba, es visualmente tan impresionante que los egipcios a menudo la califican de "maravilla". Los tonos azulados y los distintos colores del fondo marino de Agiba hacen de ella una verdadera joya, que brinda al visitante no solo un increíble centro vacacional, sino también un agradable paisaje frente al que sentarse y disfrutar.

Esta playa se ubica frente a un gigantesco peñón, como si ambos se fundieran en un gran abrazo, por donde la gente camina al abrigo de esta maravilla de la naturaleza.

Algunas rocas más pequeñas se encuentran esparcidas por la arena de la playa, así como en sus aguas poco profundas, a pocos metros de la playa, y dan lugar a una exquisita panorámica: una maravilla de la naturaleza que los visitantes no se cansan de fotografiar.

Agiba es una de las razones más importantes de la afluencia de egipcios y extranjeros a Marsa Matruh, dadas sus prodigiosas vistas, su atmósfera apacible y sus aguas de colores, que pasan del azul oscuro al azul claro, sin olvidar el turquesa. Esta fantástica playa, situada en los límites de Marsa Matruh, está rodeada por montañas elevadas y rocas rodantes. Asimismo, la caracterizan su arena blanca y sus aguas cristalinas, que le permite contemplar la arena y las piedras a sus pies.

En definitiva, Agiba representa el paraíso en tierra de Marsa Matruh.