El complejo del Templo de Dendera, donde la diosa del amor es testigo de la historia

El complejo del Templo de Dendera, considerado como uno de los mejor preservados de Egipto, se ubica al sureste de la ciudad de Dendera, en la orilla oeste del río Nilo, a 60 km al norte de Lúxor.

El complejo al completo abarca un área de 40 000 metros cuadrados y se encuentra limitado por una pared de ladrillos de adobe.

El templo de culto, dedicado en el año 380 a. C. a Hathor, la diosa del amor, de la alegría y de la belleza, fue conocido anteriormente como el castillo de sistro o la casa de Hathor.

Este impresionante templo está considerado como el edificio más grande e impresionante de este complejo religioso.

No obstante, el complejo también incluye el templo del nacimiento de Isis, el lago sagrado, el sanatorio, el mammisi de Nectanebo II, una basílica cristiana, un mammisi romano, las puertas monumentales de Domiciano y Trajano, el santuario de la barca y un kiosko romano.

Existen indicios de que el complejo se erigió originalmente a manos del faraón Pepi I (alrededor del 2250 a. C.) en la XVIII dinastía (alrededor del 1500 a. C.), pero el edificio más antiguo que alberga es el mammisi de Nectanebo II, el último faraón indígena de Egipto (360-343 a. C.).

El templo de Hathor, denominado en tiempos pasados como el Templo de Tentyra, ha sufrido diversas renovaciones a partir del Imperio Medio, aunque la estructura actual se construyó durante el reinado de Ptolomeo XII y Cleopatra VII en el extinto imperio Ptolemaico. De hecho, tallada en la cara externa de uno de los muros del templo encontramos un colosal relieve de Cleopatra VII y su hijo Cesarión, heredero de Julio César.

Posteriormente se realizaron algunas incorporaciones hasta la época del Imperio Romano, como el mammisi romano o "la casa del nacimiento", atribuido al emperador romano Trajano pero construido por Nerón.

Por otra parte, la basílica cristiana se erigió durante el siglo V d. C. y representa un excelente ejemplo arquitectónico de las primeras iglesias coptas.

Asimismo, dado que Hathor también era la diosa de la sanación, la ciudad de Dendera siempre ha estado asociada con la curación de los viajeros y peregrinos, que buscaban un remedio para sus enfermedades y la bendición de los dioses.