Un viaje en el tiempo en El Cairo, donde se unen pasado y futuro

Visitar El Cairo es como hacer un viaje en el tiempo, en el cual se mezclan su fastuoso pasado y su sofisticado futuro.

En solo 48 horas podrá disfrutar de la sensación de viajar en el tiempo. Empiece el día con un desayuno tradicional de hummus de habas y falafel en uno de los numerosos puestos de comida, como hacen muchos de los miles de egipcios que se dirigen a sus trabajos.

Cruce el puente Qasr al-Nil hacia la orilla occidental del Nilo desde la famosa plaza Tahrir: la Torre de El Cairo está a solo 5 minutos a pie. Desde uno de los múltiples telescopios de su terraza superior, la vista panorámica de la ciudad abarca las pirámides, la ciudadela, el antiguo califato fatimí y el sultanato mameluco.

El edificio rosado del Museo Egipcio le permitirá retroceder unos cuantos milenios, a la época en la que Egipto emergió como el faro del mundo antiguo. No olvide visitar los tesoros de oro del joven rey Tutankamón, o los gigantescos monumentos de sus antepasados, el rey Amenemhat y su amada esposa, la reina Tiye.

Pasee por las calles del centro histórico y reviva la épica trilogía de Mahfuz. Sienta el espíritu de El Cairo, el mismo que ha existido en estas calles durante siglos. De noche, el Nilo a su paso por El Cairo es una experiencia romántica emocionante, tanto para el corazón como para la vista.

Al-Fustat, la gemela más antigua de El Cairo, capital de los califatos, es la zona cero de las capitales más antiguas y más modernas del estado. Camine por la calle Mar-Guirguis y recorra el mismo camino sagrado que realizaron Jesús y la Virgen María, hasta una de las iglesias más antiguas del mundo perteneciente a la Babilonia egipcia, San Sergios, en la cual se refugiaron, o sienta la paz de la mezquita más antigua de África, construida por Amr ibn al-As.

Dentro de las murallas, entre las sombras de la fortificación de la ciudad, la Ciudadela de El Cairo, sus ojos se asombrarán ante las gloriosas decoraciones de la gran mezquita de Muhammad Alí, que supondrán un descanso para su vista y su alma.

En la otra parte de la ciudad, en Al Azhar, se encuentra la universidad más antigua y la entrada a la ciudad del antiguo califato fatimí, con sus enormes murallas; Al Fotouh y Al Nasr se encuentran cruzando la calle El Moezz.

Un paseo por Khan el-Khalili y una comida a base de fitter en la famosa panadería y pizzería oriental serían un gran plan de despedida mientras compra algún recuerdo para sus seres queridos. Para acabar, puede descansar un rato para tomar un buen café o un té verde con menta en la conocida cafetería Fishawy Café.

En ningún otro lugar del mundo podrá disfrutar de la experiencia de viajar en el tiempo como en esta antigua ciudad de joven corazón, El Cairo.